I) Jon el primero, el más querido.

Estándar

Vive con una condena
Su cuerpo pende de un quizás,
La empatía a veces
Se recuesta en la misantropía
Para estar a sus anchas,
Nadie sabe porque a nadie le interesa,
La glándula siempre será
Una cara triste e insuficiente.

¿Cuántos borrones esconden su verdad?
Las lágrimas se niegan
A ver la luz ya,
A la desolación no se le puede engañar,
Al anhelo se le habla claro,
¿Qué le dicta aquel punto fijo suspendido?
¡Jon sabe cómo apuntarlo!

Guarda silencio y piensa en mí.

¡Pensar, pensar!
¡Que doliente virtud!
Ya casi nadie lo ve,
No hay amor cuando la carne se comporta adolescente aún,
El futuro no tiene nombre cuando se vive con una condena
Y el futuro quiere apellido,
No dibuja la vida, lo que uno espera,
Sabiendo que somos dueños del óleo.

Quiere aprender a reír menos,
Negocia cada noche con el diablo su karma
Y el puto se hace el sordo,
Ni él aguantaría tales torbellinos que oprimen sus noches bullantes,
No le interesa esa cruz ajena cargar
Pesa mucho, duele en las manos
Y alguien debe reinar en las bacanales de los dichosos infiernos.
¡Jon sabe cómo seguir!

Eso mismo que pensaste en silencio
Así de suave y delicado,
Como cuando la alegría se transforma en un espectro,
Así se diluye el eco de su risa,
Todo lento en la esperanza,
Bajo la verde niebla cientos en las calles se lo topan
Nunca se imaginaron quien realmente es.

Manipulando la moral de quien le ofrece una conversación,
Nada hace la condena olvidar,
Se oxida el escupo de andrajosos caníbales mutilados,
Se pule cada noche la luna de plata y arena en la carcajada,
La máscara recorre lo íntimo de sus letras,
Recorre el masaje hasta el cerebro reactivando la respuesta,
Despierta con la sensación de haber aumentado el volumen de su caverna gris;
Una hoja en blanco y mil más que contar.

Esto en algún momento continuará…

(las entradas serán semanales)

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Tránsito secular

Estándar

Maldigo a los siglos
Que me han visto nacer,
La disconformidad
A trancos largos
Se escapa.

Cada poema se lo traga el fango
Del agrado y la palmadita cínica
En la espalda,
Un canto se marchita
Apilando sueños.

La metáfora no gana
El espacio se encoge
A prisa de un trote
Los caballos patean
Y desconocen.

Luchan desde antaño
Los versos de origen
Secos y trastocados
Triunfan míseramente
Una y otra vez.

Los halagos son una mentira,
Son putas de esas
Que se visten y se van,
La tenacidad es la que sonríe
Y es su interés, al saberte poeta, una historia conversar.

No estamos a salvo
Querida mía
No creo en cruces pa entierros
Vive eternamente poesía.

La cobardía rechaza pruebas
Se besa con la resignación
Ni permiten que te toques
De ti se burlan al ganar.

Maldigo a las décadas
De mis enseñanzas enterradas,
Morisquetas del títere
Que maneja una sombra indefinida
Como todo siempre, hoy.

Quien no reencarne
Sin materia
En un fondo blanco
Desesperadamente flotará
En la eternidad.

Y se caen desde las nubes
Las paredes del dolor
Al mayoreo con disfraces de encaje
Embobando, distrayendo
Armando la trampa llamada amor.

El entendimiento esta con el silencio
Follándose a la comprensión,
La ruleta aunque retorcida
No escucha tu oración.

¡Cagaste te tocó ser poeta!
Bécquer te escupió los zapatos
Y te desafió,
Bienvenido al infierno
De las emociones
Guarda tu dosis de ambición.

Tus pensamientos son la voz de quien lee,
Porque ellos no saben
Porque ellos no entienden
Porque ellos no sirven para el arte,
Un símbolo de interrogación para quien lo necesite.

Opiniones sin mentiras
Destellos de perfección,
Allí veo a ese flacuchento que canta frases
Que me encantaría copiar
(Ahueonao te pueden pillar)
Un nicho espera, cuánto tarda en llegar.

Maldigo a los años
Y a su tránsito secular
Cada mísero sentimiento
Se fue a coser cicatrices
Y en quelíceros
Los convirtieron.

Se nace para vicioso
En ese restaurante de mala muerte
La bohemia te espera con un vino
Y una sopa que arde
En la celebración de tu llegada
Te esperaban, te alimentan, tú crea.

Mirando a los ojos a Yaijihit
Sopesando la voz, la mirada
Buscando la razón, la importancia
Nada valgo aquí, ahora
De nuevo lo dije, lo pensé.

Tantas veces las 3.13
Otras acaban de pasar
Augurio ambiguo
Colores traerá.

Las mareas suben
Oscuramente verdes
Llorando un reto
A tu miserable inconsciente
Comportamiento de consumidor empedernido.

Te inventaron tu deseo
A tus espaldas en palabras te besó,
La mentira respiró
Cada camino jamás
Se cruzó…
Ni se cruzarán.

La introspección me estira y me deja
Con los pies en un celeste cielo,
No son centímetros ni metros
Es sólo estar en el cielo,
La atmosfera azulita la veo
Y voy dejando atrás mi piel
Abajo en el cielo.

Unas rimas a tu cadera

Estándar

Entra
Se reencuentran
Y le dice
Te quiero,
Tanto tiempo
Y besos
Que no te toco
Salgamos
De este encierro,
Más bella en el tiempo
Que maltrata
Madura
La lujuria
Todo es acero,
Sin silencio
Ahora
Dueña y señora
Una veinteañera
Entre las piernas,
Cuanto añoraba
Este encuentro
Satisfecho sueño
La realidad
Y tus jadeos.

 

cdcd

La cosa fue

Estándar

La cosa es que anoche estaba hablando
Estaba conversando
Me alcancé a escuchar.

Estaba en ese limbo del sueño
Donde se siente la sábana
Empezando a marcarse
En la cara,
Implacable insomnio y desvelo
Al calor de una idea
Que gratamente rompe el sueño.

Estaba terminando un escrito
Parece
Pero no entendía como partía,
Lo tenía, lo tenía y
Entre sobresaltos se me iba,
Ahí entreabrí los ojos
Por un segundo de consciencia.

Una cara tenue me miraba
Medio sonriente
Y tomaba apuntes,
Me estaba robando la idea
Pero me di cuenta que era
Mi propia cara.

Salivando balbuceaba el
Final de otro poema,
No de este,
Porque este ni siquiera es un poema,
¿O sí parece?
Parece.

Lo que pasa es que me quedé con una idea trancada,
O sea estancada,
O sea a medio terminar
Y mis conscientes se ocuparon de ella
Mientras mi cuerpo
Parecía dormir.

Me escuché definiendo un sinónimo
Para que no sonara repetitivo en un concepto
Y discutía
Medio dormido.

La cosa es que anoche estaba hablando,
Conmigo,
Estaba conversando
Me alcancé a escuchar.

Gire mi cuerpo
Pero mi mente se quedó allá
Entre la discusión de mi voz baja
Guardando imágenes para mañana
Recordar.

Incluso escribí,
O en realidad no,
Lo claro aquí
Es que mi soliloquio enfermizo,
Que no sé si fue real,
Ayudó para acomodar otra idea
Y de aquí empezar a finalizar.

Pero.

La cosa es que anoche estaba hablando
Estaba conversando
Me alcancé a escuchar.

Y ahora estoy aquí de nuevo esperando el amanecer.

El púrpura de Jon

Estándar

A veces pienso
Si he ocupado
Cada palabra
Que conozco.

A veces pienso
Cuánto ha sido
Suficiente
Tanta expresividad.

A veces pienso
Que la expresividad
Es poca
Cuando es suficiente.

A veces pienso…
¡Porque los poetas pensamos!
Si no
No me estarías leyendo.

A veces pienso
En que ¿para qué pienso?
Si es mejor cuando
No me obedezco.

A veces pienso
Si era
Con S o con Z
Y el final no lo supieron.

 

pulenta

 

 

 

Dame tu humedad

Estándar

Borracho con el último sorbo
Cansado de intentarlo,
Relajado
Y sin ganas de hacer nada
O de hacer algo
¿Cómo es o debería ser la frase?

Ya nadie sabe
Y nadie se preocupa
A nadie le importa.

El holograma universal
Y sus repeticiones,
Sentir, correr,
Se hacen polvo las piedras,
Tu calor es eterno.

Suave arde un renacer
De tono frágil y cóncavo,
Reúne el bosque su santa raíz
Anidando a los pájaros
Que acompañaron un amanecer.

Erectrokina I

Estándar

La groupie fuera de época lo intentó,
No era mala su carne
Y un par de inteligentes frases
Tu atención llamaba.

La cerveza rondaba el local
Un vaso plástico de costumbre rellenar,
Al amor la nena salió a buscar,
En un antro con olor a blues, el de siempre, se animó a cazar.

Sabía cómo jugar
Lady superstar un beso le arrancó
A un incauto que creyó
La enamoró.

En su interior sabía
El amor no llegará,
Que esta sea una noche
Con detalles al azar.

¡Llegó el taxi baby,
Te invito a mi pensión, descorchemos un vino
Quiero ver si me enamoro
Convénceme sin ropa y con esta canción!

Tabaco y sudor,
Hasta sus sabanas son firmes,
Más allá de un gemido
El cuerpo de Superstar lo llevó.

Era guapo el muchacho un poco menor,
La resaca y el arrepentimiento
Con el sol se hacen presentes en la ventana
Y el azar apostó a ganador.

Semental veinteañero sigue durmiendo,
Un café en el balcón que saluda al puerto,
Lady piensa y se da cuenta
Que aún le queda vida y el amor tampoco este fin de semana llegó.

Una braga de la noche un regalo o un trofeo un espejo embellece,
Los Mötley animan la ducha y se recuerda con una sonrisa
Que después de cada orgasmo
Todo amor entre sus piernas se desvanece.